Ortega y Gasset: un pensamiento que se adelantó a la actualidad

Alejandro S. R. Fornieles

El pensamiento de Ortega se adelantó a su época y, por tanto, anticipó mucho de lo que vendría. Pero lo que más me llama la atención, es que fuera precursor en aquellas áreas del conocimiento que mientras él vivía “estaban en pañales”, y que han crecido luego mucho, después de su muerte confirmando la visión de Ortega.

Como ejemplos pienso en: la Teoría General de Sistemas; la Ecología; la Neurobiología; la Termodinámica de los seres vivos; y aun las Ciencias Cognitivas.

            En el primer tomo de las Obras Completas de Ortega y Gasset ( Meditaciones del Quijote – primera edición de 1946) leemos los siguientes párrafos:

El hombre rinde el máximum de su capacidad cuando adquiere la plena conciencia de sus circunstancias. Por ellas comunica con el universo. (pag.319)

En suma: la reabsorción de la circunstancia es el destino concreto del hombre. (pag.322)

La ciencia biológica más reciente estudia el organismo vivo como una unidad compuesta del cuerpo y su medio particular: de modo que el proceso vital no consiste sólo en una adaptación del cuerpo a su medio, sino también en la adaptación del medio a su cuerpo. (pag.322)

Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo (pag.322)

            En el sexto tomo de las Obras Completas de Ortega y Gasset (Historia como sistema – primera edición de 1947) leemos los siguientes párrafos:

Sobre estas posibilidades de ser importa decir lo siguiente: Iº Que tampoco me son regaladas, sino que tengo inventármelas, sea originalmente, sea por la recepción de los demás hombres incluso en el ámbito de mi vida. Invento proyectos de hacer y de ser en vista de las circunstancias. Esto es lo único que encuentro y que me es dado: la circunstancia. (pag.34)

Pero a diferencia de Dios, su creación no es absoluta, sino limitada por la ocasión. Por tanto, literalmente, lo que yo oso afirmar: que el hombre se hace a sí mismo en vista de su circunstancia, que es un Dios de ocasión. (pag.35)

            En el sexto tomo de las Obras Completas de Ortega y Gasset (Del Imperio Romano – primera edición de 1947) el siguiente párrafo:

Porque es evidente que el significado real de cada vocablo es el que tiene cuando es dicho, cuando funciona en la acción humana que es decir, y depende, por tanto, de quien lo dice y a quien se dice, y cuando y donde se dice. Lo cual equivale a advertir que el significado auténtico de una palabra depende, como todo lo humano, de las circunstancias.(pag.55)

            Esta idea de ortega puede aplicarse a distintos niveles del conocimiento.

En primer lugar tomaremos su relación con lo social. Este es el más comprensible para cualquier “ciudadano de a pié” y está muy emparentado con el pensamiento de Edgar Morin.

De hecho yo encuentro “casi” una continuidad entre uno y otro en distintas generaciones. Morin cita a Ortega en varias oportunidades en su obra de seis tomos (El Método)

Seremos breves en este ítem, dadas las publicaciones de Isabel Ferreiro sobre la teoría social de Ortega donde se cita a Morin (1,2,3).

Hemos elegido dos párrafos de la obra deMorin donde se puede observa su relación con lo dicho por Ortega.. En el primero hace notar que no existen “cosas” sino “sistemas”.

            Todos los objetos clave de la física, de la biología de la sociología, de la astronomía, átomos, moléculas, células, organismos, sociedades astros, galaxias constituyen sistemas. Fuera de los sistemas, no hay sino dispersión particular. Nuestro mundo organizado es un archipiélago de sistemas en el océano del desorden. Todo lo que era objeto se convierte en sistema. Todo lo que era incluso unidad elemental, incluido sobre todo el átomo, se convierte en sistema.

            Así, el ser humano forma parte de un sistema social, en el seno de un sistema ecosistema natural, el cual está en el seno de un sistema solar, el cual está en el seno de un sistema galáctico; está compuesto por sistemas celulares, los cuales están compuestos por sistemas moleculares, los cuales están compuestos por sistemas atómicos. Hay en este encadenamiento, encabalgamiento, enredamiento, superposición de sistemas y en la necesaria dependencia, por ejemplo, de unos con relación a los otros, en la dependencia, por ejemplo, que en el planeta tierra une un organismo vivo al sol que lo riega de fotones, a la vida exterior (eco-sistema) e interior (células y eventualmente micro-organismos), a la organización molecular y atómica, un fenómeno, un problema clave (4).

En el segundo aparece con claridad el medio (circunstacia para Ortega) y el ser vivo

            Toda vida debe adaptarse, es decir, insertarse e integrarse en su medio de existencia, y este medio de existencia, es decir el ecosistema hace experimentar sus determinismos e influencias a todo ser viviente. No solo el ser depende vitalmente de los constituyentes químicos y de las condiciones geofísicas necesarias para su generación y regeneración, sino que sabemos que los fenómenos de producción, crecimiento, desarrollo, talla, forma son modificados o alterados según la abundancia, la rareza, e incluso la falta de tales o cuales elementos de nutrición, e incluso de tales o cuales estímulos indispensables, en ciertas especies, para el desencadenamiento de una función vital. El entorno puede favorecer o inhibir la expresión de tales o cuales caracteres genéticos en un individuo.(5)

Además desde el campo económico hay ejemplos del mismo tenor. Silva Herzog (6) relaciona las distintas sociedades con los sistemas de producción en las edades antigua y media. En nuestra época Georgescu Roegen (7) relaciona la economía con la termodinámica llegando a la conclusión que la humanidad no pude crecer más que lo que la agricultura orgánica permita.

            Pasando a un nivel más profundo entramos en el campo de lo biológico. Nos guste o no, todo fenómeno social está inexorablemente soportado o apoyado o funciona sobre leyes biológicas. El Homo sapiens puede inventar o imaginar las leyes culturales que le plazcan, dar sentido a su vida a través de narraciones o relatos (como son las religiones o las ideologías), pero si no son coherentes con las leyes naturales se generan los conflictos que observamos en la humanidad desde sus orígenes.

            Citaremos ejemplos de base biológica y su relación con el medio.

            Del libro “La evolución en cuatro dimensiones” tomamos dos párrafos:

Un mensaje central de nuestro libro es que la concepción de la evolución centrada en los genes, que dominó el pensamiento y la literatura sobre la evolución durante la mayor parte del siglo XX, ya no resulta adecuada.(8)

El hecho de que un tramo del ADN produzca algo o no, aquello que produce y cómo y dónde lo produce puede depender de otras secuencias de ADN y del medio.(9)

            Lo que nos muestra el libro es que desde los trabajos originales de Watson y Crick hasta ahora ha pasado mucha agua bajo el puente. El libro describe con detalle los efectos epigenéticos, los conductuales y los simbólicos en la evolución. En estos conceptos queda claro el efecto del medio sobre el ser vivo.

            En producción animal se ha desarrollado una rama de la genética con fundamentos más estadísticos que biológicos que es la “genética cuantitativa” o “genética de poblaciones”. Uno de los parámetros utilizados en la misma es la heredabilidad.

Tomamos de libro de John F. Lasley la siguiente definición:

            Los valores de la heredabilidad en una población expresan la porción de la variancia fenotípica que es debida a la herencia. El porcentaje de heredabilidad restado de 100 da la porción de la variancia que es debida al ambiente.(10)

Cabe aclarar que en el hombre la genética aditiva funciona exactamente igual que en los animales. Estamos acostumbrados a escuchar o leer como ciertos defectos en los genes o en los cromosomas están relacionados con defectos o patologías, pero en general estos casos no se deben a la genética aditiva.

En cambio características como el peso, la altura, la producción de una hormona, por lo general siguen una distribución “normal” (curva de Gauss) y estos caracteres son los que se deben a la genética aditiva.

            Desde lo neurobiológico también tenemos ejemplos de la relación con el medio

Del libro “Pasos hacia una ecología de la mente” Gregory Bateson escribe:

De manera análoga, podemos decir que la “mente” es inmanente a aquellos circuitos del cerebro que están completos dentro del cerebro. O que la mente es inmanente a circuitos que están completos dentro del sistema, cerebro más cuerpo. O, finalmente, que la mente es inmanente al sistema más amplio, el del hombre más el ambiente.(11)

Por su parte el neurocientífico portugués Antonio Damasio en su libro “El error de Descartes” también muestra lo siguiente:

El organismo interactúa con el ambiente como un conjunto: la interacción no es nunca del cuerpo por sí solo ni el cerebro por sí solo.(12)

Alva Noë sostiene que la consciencia no está en la cabeza, sino que es el producto de la interacción entre la cabeza el cuerpo y el medio.

Para avanzar en al comprensión de la consciencia debemos deshacernos del microenfoque neuronal interno (como lo describimos en una ocasión Susan Hurley y yo mismo). La sede de la conciencia es la vida dinámica de la persona o de del animal como un todo, vinculado con su hábitat natural. En efecto, solo cuando adoptamos este punto de vista holístico de la vida activa de la persona o del animal, podemos empezar a entenderla contribución del cerebro a la experiencia consciente.(13)

Doctor en biología por la Universidad de Harvard, Maturana publicó varios libros a través de los cuales instala las bases biológicas de la epistemología

Uno de los conceptos epistemológicos básicos es entender que no existe una realidad independiente de nosotros.

Por otro lado, dado el funcionamiento de nuestro sistema nervioso, que depende de los circuitos que se van armando o anulando según la interacción con el medio lo lleva a escribir el libro “La Objetividad (una manera de obligar)”(14). En dicha publicación describe en detalle las diferencias entre la objetividad con paréntesis y objetividad sin paréntesis. (constitutiva o trascendente).

Un párrafo de Maturana relacionado con lo que venimos comentando es:

…Y por eso, si aún miramos más, nos daremos cuenta de que el resultado espontáneo e inevitable de esa transformación congruente del ser humano y su circunstancia será que en ese fluir de transformaciones necesariamente surgirán el ser humano y su circunstancia como nodos operacionales que implican sendas matrices relacionales dinámicas que cambian con el fluir del vivir.(15)

El epistemólogo Gérard Fourez nos hace ver la importancia del medio con un cierto sentido de humor

…si los seres inteligentes hubieran vivido en el agua, como los delfines por ejemplo, su “física” habría considerado el frotamiento como esencial a todo modelo teórico interesante, mientras que la noción de gravedad habría sido más bien secundaria (lo que quiere decir que la “física de Galileo” no habría sido, sin duda, jamás inventada por esos delfines “físicos”)(16)

Finalmente pasando a un plano más profundo que es el de la física es donde encontramos la relación más profunda con el medio.

            Si el principio de incertidumbre de Heisenberg fue un golpe para la física clásica, Ilya Prigogine un aporte revolucionario en dicha ciencia.

            Premio Nobel de química del año 1977 por la “teoría de las estructuras disipativas”, desde la termodinámica de los sistemas alejados del equilibrio incluye la complejidad, el tiempo, la incertidumbre , los cambios por fluctuaciones, las bifurcaciones y hasta la teoría del caos que surgen de los sistemas irreversibles y la evolución, como es el caso de los seres vivos. La física clásica incluyendo la relatividad y la mecánica cuántica pertenecen a la “macrofísica” y la “microfísica” respectivamente pero no aplicables a la cotidianeidad humana. Son de mayor utilidad para la astrofísica, la medicina y otros desarrollos tecnológicos.

            Lamentablemente la divulgación de las ciencias físicas apuntan a la macrofísica o a la microfísica (Cosmología o física de partículas) y no a la física de la dimensión humana que participa de nuestra vida cotidiana en todas sus manifestaciones. La termodinámica, que nace en el siglo XIX (Sadi Carnot y otros) desarrollada en el siglo XX por Prigogine apunta precisamente a los sistemas vivos.

            Los seres vivos somos sistemas termodinámicos abiertos porque vivimos intercambiando materia, energía e información con el medio.

            Me cuesta entrar en temas que por desconocimiento puedo cometer errores, pero los conceptos más interesantes de las estructuras disipativas es en primer lugar que el ser vivo no pude vivir sin el medio (al cual se adapta y modifica o perece) y en segundo lugar la vida viene evolucionando desde los organismos más primitivos hasta el Homo sapiens (organismos cada vez más complejos), obteniendo orden del medio y desprendiéndose de desorden en el mismo. De la misma se desprende que es imposible mantener el orden (vivir) o pasar a situaciones de orden más complejo (evolucionar) sin generar entropía en el medio.

Tomamos dos párrafos de “La nueva alianza. Metamorfosis de la ciencia”. El primero es una visión más general pero el segundo es definitorio en cuanto a que las estructuras disipativas (es decir nosotros entre otras) no pueden vivir sin el medio

            El tiempo no es ya el centro de atención de los fenómenos inmutables; no son ya las situaciones estables y las permanencias lo que más nos interesa, sino las evoluciones, las crisis y las inestabilidades. Ya no queremos estudiar solamente lo que permanece, sino también lo que se transforma, los trastornos geológicos y climáticos, la evolución de las especies, la génesis y las mutaciones de las normas que intervienen en los comportamientos sociales.(17)

            Así, pues, si examinamos una célula o una ciudad, la misma constatación se impone: no es solamente que estos sistemas estén abiertos, sino que viven de este hecho, se nutren del flujo de materia y energía que les llega del mundo exterior. Queda excluido el que una ciudad o una célula viva evolucione hacia una compensación mutua, un equilibrio ente flujos entrante y saliente. Si lo deseamos, podemos aislar un cristal, pero la ciudad y la célula, apartadas de su medio, mueren rápidamente; son parte integrante del medio que las nutre, constituyen una especie de encarnación, local y singular, de los flujos que no cesan de transformar.(18)

Me llama la atención la lucidez Orteguiana de ver con tanta anticipación hechos que la humanidad TODAVÍA no tiene en cuenta. Las estructuras disipativas son la base de nuestra vida, pero además son aplicables a la sociedad, los sistemas de producción, (de los cuales vivimos) las ciudades, los países y también el planeta.

            Mientras fuimos cazadores/recolectores éramos una pieza más de la termodinámica del planeta. Con el comienzo de la agricultura y las ciudades el hombre se atribuye el derecho de controlar la materia, la energía y la información, comenzando un desequilibrio con un aumento de la entropía en el medio (contaminación) que nuestra cultura no toma en cuenta.

Bibliografía:

1.- Ferreiro Lavedán M. I. – “Ortega y Gasset, iniciador del pensamiento complejo.” – Revista de Estudios Orteguianos – Vol 4 : Fundación José Ortega y Gasset (mayo 2002)

2.- Ferreiro Lavedán M. I. – “La teoría social de Ortega y Gasset: los uso” – Editorial Biblioteca Nueva, Fundación José Ortega y Gasset – Madrid 2005.

3.- Ferreiro Lavedán M. I.- “Una lectura compleja para un pensamiento complejo” – Revista de Occidente Nº 353 octubre 2010

4.- Morin E. – “El Método I: La naturaleza de la naturaleza” – Cátedra – Madrid 1999 (pag. 121).

5.- Morin E.- “El Método II: La vida de la vida” – Cátedra – Madrid 1998 (pag. 82)

6.- Silva Herzog J. – “Historia y antología del pensamiento económico: Antigüedad y Edad Media” – Fondo de Cultura Económica México 1945

7.- Carpintero O. – “La bioeconomía de Georgescu-Roegen” – edición propiedad de Ediciones de Intervención Cultural – España 2006.

8.- Jablonka E y Lamb M.J. – “Evolución en cuatro dimensiones. Genética, epigenética, comportamientos y variación simbólica en la historia de la vida”. – Capital intelectual – Buenos Aires 2013 (pag. 9)

9.- Jablonka E y Lamb M.J. – “Evolución en cuatro dimensiones. Genética, epigenética, comportamientos y variación simbólica en la historia de la vida”. – Capital intelectual – Buenos Aires 2013 (pag. 29)

10.- John F. Lasley – “Genética del mejoramiento del ganado”.

UTEHA – 1ª Ed. En Español – 1970 (pag. 122).

11.- Bateson G.- “Pasos hacia una ecología de la mente. Una aproximación revolucionaria a la autocomprensión del hombre” – Lohlé – Lumen – Argentina 1998 (pag. 347)

12.- Damasio A.- “El error de descartes” – Paidós Argentina 2008 (pag.15)

13.- Noë A.- “Fuera de la cabeza” – Kairós – Barcelona 2010 (pag.15)

14.- Maturana H.- “La objetividad. Un argumento para obligar. Dolmen España 2002.

15.- Pörksen B. y Maturana H. – “Del ser al Hacer. Los orígenes de la biología del conocer”.- J. C. Sáez editor 2005 (pag.13)

16 – Fourez G. “Alfabetización científica y tecnológica. Acerca de las finalidades de la enseñanza de las ciencias”. Colihue – Buenos Aires 1997 (pag.88)

17.- Prigogine I y Stengers I.- “La nueva alianza. Metamorfosis de la ciencia” Alianza Universidad Madrid 1997 (pag. 35)

18.- Prigogine I y Stengers I.- “La nueva alianza. Metamorfosis de la ciencia” Alianza Universidad Madrid 1997 (pag. 165)

Alejandro S. R. Fornieles, 23 septiembre 2017