Un rasgo de la vida alemana

1935

«Un rasgo de la vida alemana» es un ensayo, adelantado a la prensa, en una serie de siete artículos, publicados en el diario La Nación, de Buenos Aires, desde el 24 de febrero al 31 de marzo de 1935; que el filósofo pensaba incluir en un nuevo volumen de El Espectador como «Colectivismo en Alemania», según se desprende de unas galeradas impresas en 1936 que se conservan en el Archivo de la Fundación José Ortega y Gasset. Probablemente, la irrupción de la guerra en julio de ese mismo año 1936 tuvo que ver con el fin de ese gran proyecto personal que fue El Espectador -anticipación del blog actual en el que el autor hablaba con intimidad al lector de

los más variados temas-, que venía llevando a cabo desde 1916, y que se plasmó en ocho volúmenes. Y que, por tanto, este texto quedara sin poder ser incluido en un nuevo volumen IX.

En Anexo, esta edición incluye el «Prólogo para alemanes»; texto que Ortega y Gasset escribió, entre 1933 y 1934, para preceder a una nueva edición alemana de El tema de nuestro tiempo, que publicaba su editorial germana Deutsche Verlags-Anstalt y que se llegó a traducir, no llegó a publicarse por distintas circunstancias, entre otras políticas, que hicieron que su autor no viera oportuno publicarlo, como le expresa en carta de 8 de enero de 1939 a su traductora Helene Weyl: “el «Prólogo para alemanes», en casi todo lo que no es propiamente filosófico —sistemático o histórico— me parece hoy muy mal, y aunque este juicio mío de ahora fuese un error, creo que si vuelve usted a meditar sobre el tema notará que no tiene buen sentido publicar hoy esas páginas que tienen un tono de diálogo. No sé si recordará usted por qué razón histórica, sobrevenida poco después de haberlo usted traducido, renuncié a terminarlo. Ya veremos de salvar en otro trabajo más apropiado, lo que pueda haber de valioso en éste, como es la historia de las generaciones filosóficas en el siglo XIX alemán, la crítica del idealismo fenomenológico, etc.”. Y sí es un texto valioso para el autor, pues se refiere a él en varias ocasiones.